Cerámica, agroecología y otros ritmos: estudiantes del Programa de Apoyo Integral iniciaron un nuevo ciclo en Pirque

Como primera jornada del año del Programa de Apoyo Integral (PAI) de nuestra fundación y la Universidad Alberto Hurtado (UAH), doce estudiantes de distintas carreras de esta casa de estudios visitaron Fundación Origen en Pirque. Para siete de ellos, recién integrados al programa, fue también su primera experiencia como parte del PAI: un día de cerámica, agroecología y encuentro con otros modos de habitar en la Región Metropolitana.

Doce estudiantes de la Universidad Alberto Hurtado visitaron Fundación Origen en Pirque como primera jornada del año del Programa de Apoyo Integral (PAI), programa que apoya a estudiantes de pregrado de la UAH mediante financiamiento académico y un conjunto de actividades de formación integral orientadas al desarrollo personal, la sensibilidad artística, el vínculo con la naturaleza y participación en voluntariados.

Las carreras del grupo que participó de la jornada son diversas: van desde Derecho, Filosofía y Psicología hasta Ingeniería Comercial, Trabajo Social y Pedagogía, entre otras. Cinco de los jóvenes llevan uno o más años en el PAI; los otros siete ingresaron en 2026, por lo que la visita fue también su primera experiencia dentro del programa.

La jornada incluyó un recorrido guiado por las huertas, las salas de la Escuela Agroecológica de Pirque y las zonas de producción agrícola y pecuaria, abordadas desde una perspectiva de resiliencia económica, regeneración y coherencia ecológica. El grupo también participó en una clase de cerámica en gres y recorrió el mercado de la fundación, donde compartieron un desayuno campestre y un almuerzo con productos locales.

Para algunos de los que visitaron el lugar por primera vez, el contraste con sus ritmos cotidianos fue inmediato. Estefanía Rojas, estudiante de Ingeniería Comercial en tercer año, señaló que su carrera «se enfoca mucho en producir todo el tiempo», y que la jornada «quiebra la rutina de estar siempre pensando en números y en productividad». 

Del mismo modo, Laura Allard, estudiante de Psicología en segundo año, describió como «refrescante» ver metodologías de enseñanza «que no son solo académicas sino una forma de vida» y que no se enseña a plantar simplemente para engrosar un currículo de clases, sino para aprender a respetar modos de vivir más sustentables. Josefa Jiménez, estudiante de Derecho en cuarto año, por su parte, destacó que la experiencia de ser beneficiaria del PAI no se centra en lo económico: «Uno ya agradece que exista una retribución, y que encima te lleven a conectar con la naturaleza es algo que se agradece doblemente».

Por otro lado, Cristóbal Vidal, estudiante de Licenciatura en Filosofía que creció en Valdivia de Paine, localidad rural de la comuna de Buin, lo lee desde el ángulo opuesto: para él, el entorno de Fundación Origen es un paisaje familiar, y valora que quienes vienen de una vida más acelerada puedan «tomar pausa y reflexionar sobre su entorno» en instancias como esta.

El taller de cerámica fue uno de los momentos favoritos de los estudiantes. Cristóbal lo describió como un tiempo de reflexión: «Simplemente no pensar en todo lo que está pasando alrededor y enfocarme en moldear la figura». Laura, por su parte, lo experimentó de forma parecida: «Me permitió no pensar en nada. Por fin no tener que preocuparme de eventos que vienen o que ya pasaron, y pensar solo en lo que estás haciendo con tus manos en ese momento».

Las actividades incluyeron también una visita guiada por América Mella, profesora de ciencias de la Escuela Agroecológica de Pirque y también exbecaria del PAI. América llevó al grupo a conocer el sistema de gallinero móvil, una práctica de fertilización ecológica del suelo que ha convertido los terrenos de Fundación Origen en algunos de los más fértiles de la región. Los estudiantes ayudaron a recolectar huevos y conocieron a Luna, una cariñosa labradora blanca que cuida de las gallinas.

Fundación Origen lleva más de 30 años operando en Pirque con foco en la educación agroecológica y la producción sostenible. En sus dependencias funcionan dos escuelas, zonas de producción agrícola y pecuaria y un mercado campesino donde se producen alimentos sin pesticidas artificiales en una lógica circular. 

La visita a este espacio se ha consolidado como la jornada inaugural del año dentro del PAI: el primer encuentro donde los estudiantes nuevos conocen a quienes ya llevan más tiempo en el programa, y donde todos comparten, por unas horas, otro modo de habitar.

En la visita participaron Amparo Irarrázaval, encargada estratégica de aprendizajes de nuestra Fundación, quien dirige este programa, y Joaquín Cortés, coordinador del Programa de Apoyo Integral de la Universidad Alberto Hurtado.

Carlos Reyes Barría.

Periodista, licenciado en Comunicación Social UC.