Acerca de este programa
2023|Reconectar para regenerar: arte y ecología en la educación

Recorridos por la naturaleza y sitios patrimoniales, cartografías artísticas, experimentación corporal, dibujo y diversos relatos históricos, geológicos y bioculturales, formaron parte de las experiencias de “Reconectar para regenerar: arte y ecología en la educación”, título que convocó una nueva versión de nuestro programa. La iniciativa desarrollada en La Araucanía busca promover y transmitir la educación transdisciplinaria en docentes para fomentar el pensamiento crítico, conexión y cuidado de la naturaleza tanto de ellos como de sus estudiantes, con el fin de abordar la regeneración socioecológica desde lo individual, lo colectivo y la relación con los paisajes que habitamos.

Durante dos jornadas, profesores/as de Curarrehue, Villarrica y Pucón caminaron “río arriba” reconociendo la cuenca del Toltén desde la ribera del lago Villarrica hacia la cabecera de cuenca en Bosque Pehuén. Por medio de la exploración y la observación, se generaron experiencias estéticas y diferentes formas de traducir e interpretar el paisaje a través de diferentes lenguajes (como la palabra, la imagen, el cuerpo, intervenciones y cartografías). Así, se estableció una conversación con la cuenca, facilitando la lectura de los diferentes signos y huellas de la relación humano-naturaleza que se manifiestan en el paisaje y sus ecosistemas. A su vez, en este viaje participaron diversas voces del mundo de la ciencia, el arte y la memoria biocultural, las cuales iban enriqueciendo esta relación metafórica entre la regeneración en la naturaleza y cómo se manifiesta esa regeneración en la práctica educativa.

La experiencia de este programa –desarrollado desde 2016– apunta a entregar herramientas para la educación transdisciplinaria ante las problemáticas territoriales presentadas por los/as docentes al momento de postular al programa. Ocho fueron las duplas seleccionadas este año, entre cuyas problemáticas figuraron temas como la necesidad de reconocer la flora y fauna del entorno por parte de los estudiantes; aprender sobre crisis hídrica y los llamados desastres naturales; los riesgos de la presión antrópica o el manejo de huertas y la desconexión de sus estudiantes con su entorno natural y cultural.

Amparo Irarrázaval, encargada del área de Aprendizajes de Fundación Mar Adentro, se refirió al rol que cumplen los educadores y su relevancia: “son quienes forman a nuestra sociedad. Hay una gran responsabilidad en ellos y en ese sentido (…) ha sido refrescante y necesario hacer esta pausa para que pudieran reconectar realmente con su vocación”. Además, relató que quienes participaron en Docente Activo (DA) provienen de diferentes asignaturas, desde artes, química, filosofía o lenguaje, cuestión fundamental desde el punto de vista de la transdisciplina que se busca impulsar desde la fundación.

Irarrázaval explicó que, en los últimos años, Docente Activo ha puesto el foco en la región de La Araucanía para fortalecer la vinculación y pertinencia territorial en relación con la labor que la fundación realiza en su área bajo protección privada Bosque Pehuén, ubicada en la zona de Palguin Alto, con el fin de establecer relaciones con las personas que habitan en esta zona. En ese sentido, añadió, Docente Activo representa un apoyo y un acompañamiento para entregar contenidos, experiencias y metodologías, y a la vez, generar redes para la enseñanza y aprendizaje. “No solamente entregamos cierto tipo de información a los docentes, sino que tratamos de visibilizar que ellos también son generadores e incentivadores de creatividad y conocimiento hacia sus pares”.

Por su parte, María Jesús Olivos, coordinadora de proyectos de Aprendizajes manifestó que, para diseñar la experiencia del programa, se utilizó la regeneración como metáfora de construcción de un recorrido que comenzó introduciendo la escucha individual, colectiva y con el paisaje. Parte de las metodología utilizadas comprenden el cuerpo como plataforma de aprendizaje, y el dibujo fue un recurso para fortalecer la autopercepción y conocimiento de la cuenca y sus cualidades.“Utilizamos el ejercicio de dibujar sin mirar el papel como un mecanismo para recorrer y traducir las siluetas y texturas del paisaje perdiéndole el miedo al error”. El énfasis se concentró en la experiencia del dibujar como una forma de reconocer el paisaje, sus ritmos, huellas y movimientos.

Asimismo, el programa contempló acciones performativas acompañadas de relatos, cuyo fin fue comprender un territorio y sus capas geológicas, históricas, ecológicas y culturales. Los relatos y movimientos fueron transformando la percepción del lugar y su complejidad, a la vez sugiriendo diferentes recursos lúdicos para dialogar con el entorno y la corporalidad con el fin de transformar la percepción del espacio. Esta propuesta busca reimaginar los procesos de enseñanza y aprendizaje, interactuando con la arquitectura del espacio y diversos materiales utilizados como gatilladores para introducir conceptos o reflexionar sobre las experiencias colectivas e individuales.

Este año, el diseño y ejecución del programa se realizó de manera conjunta con la corporación cultural Obras Naturales. Gonzalo Rozas, director y presidente de la corporación, contó que la experiencia fue muy “enriquecedora a nivel organizacional y personal (…)”, en términos de la implementación de nuevas metodologías experimentales que implican un proceso de mediación en terreno y evaluación posterior, con el fin de proyectar “espacios que son muy necesarios para los docentes y para la educación”.

En la versión 2023, además, colaboraron el Museo interactivo regional de agroecología y sustentabilidad(MIRAS), a cargo de Claudia Ríos,  y el proyecto Aeróbica para plantas por Ivi Marifil, quienes por medio de una visita guiada por sus instalaciones nos entregaron estrategias de educación ambiental en torno a la Cuenca y la memoria biocultural de este territorio. Agradecemos también la colaboración del ∑ por facilitar el espacio y el apoyo logístico para llevar a cabo esta experiencia.

Aguas que fluyen hacia un territorio continuo

El primer día de Docente Activo contempló la exploración de saberes en relación con la cuenca hidrográfica del río Toltén, para reflexionar sobre las aguas que fluyen como parte de un territorio continuo. Algunos de los conceptos clave que se trataron fueron regeneración, mediación y cartografía artística, así como memoria biocultural.

El recorrido comenzó en la zona de Puente Viejo de Villarrica, lugar donde se desarrolló una actividad de observación y dibujo, para luego desplazarse al sitio histórico del río Toltén con el fin de reconocer el espacio a través de un relato y movimientos. Asimismo, se visitó el humedal urbano Mallolafken, donde se realizó una cartografía artística. Las actividades apuntaron a explorar las cualidades del paisaje del desagüe del Lago Villarrica por medio de representación; la biodiversidad y las historias humanas del territorio.

Posteriormente, se invitó a los docentes a construir de manera colectiva el concepto de memoria biocultural, establecer su relevancia y aplicaciones prácticas mediante la mediación artística y observación analítica del humedal y la huerta agroecológica del museo MIRAS.

La primera jornada finalizó con un ejercicio de creación colectiva  a través de la exploración de diversos materiales, objetos e imágenes para la intervención artística del espacio del aula con miras a la identificación y expresión de experiencias significativas a lo largo del día, para luego compartir en grupo.

En la segunda jornada, en tanto, se vivió un sendero interpretativo en Bosque Pehuén, donde se acercó a los docentes a conceptos como regeneración, simbiosis, suelo, composición del bosque, sucesión ecológica, biodiversidad, cabecera de cuenca y río continuo.

Para finalizar la jornada en este entorno de conservación, se reflexionó sobre lo vivenciado y las duplas crearon en conjunto los objetivos de aprendizaje transdisciplinarios en torno a las problemáticas que presentaron al momento de postular, para así implementar proyectos o actividades pedagógicas relacionadas a sus diversos contextos educativos.

José Márquez, participante desde el Colegio Complejo Educacional Pablo de Pucón, donde imparte la asignatura de química, señaló que uno de los aprendizajes valiosos del programa se relaciona con la comprensión de que “no se necesitan muchos recursos para poder activar algunas inquietudes o intereses”, refiriéndose particularmente a la resonancia de la experiencia a nivel personal y su motivación por extender y activar esa inquietud en los propios estudiantes.

Por su parte, Marjorie Vidal, profesora de biología y ciencias naturales en el complejo educacional Carlos Holpzafel, expresó que el programa la ayudó “a replantear y a confirmar mi vocación de trabajo colaborativo”, así como también “con la vida y la existencia. Quiero que mis estudiantes sean capaces de conectarse, de sentirse parte de este ecosistema”.

Reconectar para regenerar

Fueron 15 profesores los participantes de la versión 2023 de Docente Activo, quienes experimentaron la mediación artística para generar espacios de co-aprendizaje que promuevan el cuidado de la naturaleza.

Tras la experiencia vivida, los educadores adquirieron herramientas para promover la educación ambiental en la naturaleza con una mirada biocultural; profundizaron en la importancia del territorio como espacio de aprendizaje activo; visualizaron prácticas de arte contemporáneo como metodologías de aprendizaje y pensamiento crítico; junto con diseñar y aplicar experiencias pedagógicas creativas y transdisciplinarias en su contexto educativo. Al mismo tiempo, los docentes articularon una comunidad entre pares y organizaciones afines.

La encargada del área de Conservación de FMA, Amerindia Jaramillo, quien también fue parte de la iniciativa, destacó la importancia de la experimentación vivencial que se genera en Docente Activo y la articulación de esas experiencias con la conservación de los ecosistemas de La Araucanía andina para traspasar esos conocimientos desde los profesores a los estudiantes. Al respecto, señaló que es crucial “entender cómo este territorio y sus atributos permiten la conservación a largo plazo de toda esta diversidad biológica”, atributos vinculados con las aguas nacientes del río Palguín, que luego llegan al río Trancura y finalmente, al lago Villarrica.

Además, explicó, “estamos cercanos a un bosque de araucaria araucana, especie muy importante para las comunidades indígenas, las comunidades tradicionales de este territorio, y también para quienes viven hoy día en La Araucanía y la zona zona lacustre andina”, en referencia al valor biocultural de esta especie.

Luego de estos dos días de aprendizaje en un entorno de biodiversidad dotado de aguas y árboles milenarios, reflexiones y convivencia, los/as docentes generarán propuestas a implementar en sus espacios educativos. Para esto, contarán con el acompañamiento del equipo de nuestra fundación y también desde la corporación Obras Naturales. El ciclo completo de DA 2023, se cerrará una vez que sus propuestas sean implementadas durante los meses de agosto y septiembre, y se realice la reunión final para compartir sus experiencias en octubre de este año.

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