Nuevo estudio de fauna de vertebrados terrestre en Bosque Pehuén será clave para la conservación de los bosques de la Araucanía Andina

Realizado por investigadores de la Universidad Católica de Temuco, el estudio analizó la dinámica poblacional de la fauna de vertebrados terrestres en el área de conservación de Fundación Mar Adentro, Bosque Pehuén.

Imagen de puma de una cámara trampa

Una investigación que duró más de un año y que comenzó con la elaboración de un catálogo -basado en diversa literatura científica relacionada a vertebrados terrestres (mamíferos, aves, reptiles y anfibios)- para identificar las especies que potencialmente se podrían encontrar en Bosque Pehuén, una área de protección privada (APP) que protege las primeras aguas de la cuenca del río Palguín. Abarca 882 hectáreas; cubre una gradiente altitudinal entre los 860 y 1.400 msnm, y que comprende un territorio dominado por bosques secundarios y por bosques maduros remanentes.

Además, los investigadores realizaron muestreos estacionales de vertebrados terrestres durante el año 2021 e inicios del 2022, lo que permitió elaborar el primer inventario faunístico anual de la reserva, información que será fundamental para analizar los objetos de conservación (OdC) en la actualización del plan de manejo de esta área de conservación.

Cabe destacar, que el equipo de investigadores elaboró un inventario de especies con los registros obtenidos en terreno, y para caracterizar las poblaciones de fauna silvestre encontradas se analizó su riqueza específica, abundancia relativa, índice de diversidad, índice de similitud, puntos de concentración de fauna y puntos de nidificación potenciales para determinados grupos faunísticos estudiados. Este inventario se llevó a cabo mediante registros de terreno en cada una de las cuatro estaciones del año, a través de censos, avistamiento, relevamiento por encuentro visual, métodos indirectos como la detección de huellas y signos, y gracias a los datos aportados por informantes claves conocedores del área.

Imagen de gato guiña

Imagen de güiña captada por una cámara trampa

Principales hallazgos del estudio
Se encontraron 80 especies de vertebrados terrestres en Bosque Pehuén, de las cuales 25 corresponden a mamíferos como el puma, la güiña y el zorro culpeo; 44 especies de aves, entre ellas aves rapaces como el aguilucho chico, concón y chuncho; 4 especies de reptiles; y 7 especies de anfibios nativos, entre estas el sapo de pecho espinoso de verrugas y la ranita de Darwin, ambas especies clasificadas en peligro de extinción por el Ministerio del Medio Ambiente (D.S. 42/2011 MMA).

De acuerdo al inventario realizado, se contabilizó un total de 25 especies de mamíferos, que incluye tanto a mamíferos nativos (15 especies) e introducidos (10 especies). La mayor proporción de especies (17 especies) fue registrada en un sector de Bosque Pehuén que presenta zonas de transición, es decir, ecotonos de bosque asociado a borde de río (humedal) y ecotonos entre pradera y bosque, hábitats de gran diversidad de alimentos y refugio para las especies. En tanto, la presencia de especies exóticas invasoras (EEI) como jabalí, visón, ciervo rojo, entre otras que se atribuye a que Bosque Pehuén se encuentra cercano a sectores antropizados y sus límites colindan con predios particulares con usos múltiples hábitats también de estas especies.

Destacan además los registros de micromamíferos como el marsupial monito del monte y del roedor lauchita de los espinos o ratón de cola larga. A su vez, las cámaras trampas instaladas en las diferentes estaciones reportaron la presencia de zorro culpeo, puma y güiña, especies que han sido clasificadas en categorías de conservación de preocupación menor, casi amenazado y vulnerable respectivamente, que además se encuentran incluidas en el apéndice II de CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) y su caza está prohibida en todo el país.

Asimismo, se registraron 44 especies de aves diurnas y nocturnas, 57% de las especies que se esperaba encontrar en ecosistemas como los que existen en la reserva. La mayor riqueza específica y las mayores abundancias fueron registradas en la estación de monitoreo ubicada en un bosque del tipo forestal roble, raulí y coihue, que presenta dos ecotonos (bosque-humedal y bosque-pradera), con un total de 36 especies y 139 individuos inventariados.

Con respecto a las aves registradas, 43 especies son nativas y una introducida, que corresponde al gorrión (avistado en la época de primavera), Destaca la presencia de aves nativas como el Huairavo, Bandurria, Jote de cabeza negra, Aguilucho, Aguilucho chico, Traro, Tiuque, entre otras especies.

También se registraron en el inventario 4 especies de reptiles, de las 10 especies potenciales definidas en el catálogo del área, entre las cuales 3 pertenecen al género Liolaemus (L. araucaniensis, L. pictus y L. tenuis) y la otra corresponde a la culebra de cola corta. Se destaca la presencia de la lagartija araucana (L. araucaniensis), especie clasificada como vulnerable y que posee escasos registros en la cordillera andina del Biobío y La Araucanía.

Y en relación a los anfibios, se registraron 7 especies, en contraste con las 6 especies potenciales definidas en el catálogo, lo que representa un registro de 116% respecto de la ocurrencia esperada. Este grupo presenta una alta diversidad en una reducida superficie de Bosque Pehuén, situación que motivó a agregar, desde la primera visita a terreno, una estación adicional denominada Santuario Anfibios, que corresponde al tipo forestal roble-raulí-coigüe con un sotobosque húmedo, donde se concentraron el 100% de las especies inventariadas, entre ellas la rana de hojarasca austral (Eupsophus calcaratus) la rana moteada (Batrachyla leptopus), y la ranita de Darwin (Rhinoderma darwini), entre otras.

Relevancia de la investigación
Para desarrollar iniciativas efectivas de conservación de la biodiversidad nativa es muy importante conocer cuáles y cuántas especies se encuentran en un determinado ecosistema y la condición de los hábitats donde estas desarrollan sus ciclos de vida. De esta forma, es posible ejecutar acciones pertinentes para el resguardo de la estructura y funcionamiento de dichos ecosistemas. Una manera de hacer esto y de generar información útil para tomar decisiones de manejo, es a través de la elaboración de una línea de base de fauna y posterior monitoreo de las poblaciones de especies inventariadas.

Este estudio ha permitido conocer la contribución que realiza Bosque Pehuén a la conservación de ecosistemas y hábitats de las comunidades de fauna silvestre de vertebrados terrestres que se encuentran en áreas frágiles de la precordillera andina de La Araucanía. Esto, permitirá determinar con mayor nivel de detalle los objetos de conservación de la reserva, identificar amenazas críticas y estrategias de conservación o restauración para disminuir o erradicar amenazas, lo que en conjunto con el monitoreo permanente, permitirá establecer para Bosque Pehuén una hoja de ruta en el tiempo, que contribuya a la mantención de estos ecosistemas y de las comunidades faunísticas que albergan.

Las áreas protegidas del Estado constituyen actualmente islas de conservación dentro de un paisaje de múltiples usos y están siendo amenazadas por diversas presiones antrópicas. Por lo tanto, la superficie del país conservada dentro de áreas bajo protección privada (que el 2013 alcanzaban las 1.669.151 ha), como Bosque Pehuén permite dar conectividad ecosistémica al paisaje y además ampliar los rangos de movilidad de la fauna silvestre, especialmente en zonas altamente amenazadas, fomentando la variabilidad genética y por ende la permanencia de las poblaciones faunísticas en el tiempo.

Cabe destacar, que este trabajo denominado “Estudio de la dinámica poblacional de la fauna de vertebrados terrestres en el área silvestre Bosque Pehuén, región de La Araucanía” se enmarca en el Convenio de Colaboración establecido entre Fundación Mar Adentro y la Universidad Católica de Temuco, y fue realizado por un equipo de investigadores de la Universidad Católica de Temuco del Laboratorio Ecología Aplicada y Biodiversidad del Departamento de Ciencias Ambientales de la Facultad de Recursos Naturales: liderado por la ecóloga Pamela Sánchez, el profesor y experto en fauna silvestre Basilio Guiñez; los ingenieros en recursos naturales renovables Sebastián Barra y Lesly Estrada; y la estudiante de dicha carrera Constanza Vera.