Galafest 2: Encuentro de organizaciones, gestores, y artistas vinculados al arte y la ecología en La Araucanía

Creadores, investigadores y colectivos provenientes de Latinoamérica, Europa y Asia participaron del 2do encuentro de Green Art Lab Alliance (Gala), plataforma internacional que agrupa iniciativas que contribuyen a la sostenibilidad ambiental a través de prácticas creativas. Bosque Pehuén, área protegida por nuestra fundación, ubicada en La Araucanía andina, acogió este espacio de intercambios metodológicos, diálogos, lecturas, caminatas y creaciones colaborativas.

Durante la primera semana de diciembre tuvo lugar un encuentro que reunió a cerca de cuarenta organizaciones gestores y artistas que buscan articular propuestas y obras que aporten perspectivas ante la crisis socioecológica del planeta. Diálogos, experimentación sensorial y creaciones colaborativas fueron parte del programa que se extendió durante una semana y que contó, además, con una exposición y jornada de cierre abiertos al público en la Universidad La Frontera, Campus Pucón, co-organizados junto a Museo del Hongo, Valley of the Possible (VOP), Green Art Lab Alliance (gala) y el Centro Interdisciplinario de Investigación y Creación Artística de la Universidad de La Frontera (CIICA-UFRO).

Fortalecer las redes de apoyo entre artistas y profesionales de la cultura y las artes –vinculados a la ecología y al anhelo de justicia socioambiental–, así como co-construir un espacio de intercambio transdisciplinario de experiencias, metodologías y saberes, fueron algunos de los objetivos de este encuentro anual que tuvo su segunda versión en Chile (la primera fue organizada por Pollinaria, en Italia). 

La Inauguración de Galafest se vivió el sábado 2 de diciembre en el campus Pucón de la Universidad de La Frontera, que acogió la exposición Cohabitar la biodiversidad con obras de diversos artistas que elaboraron ejercicios de investigación sobre La Araucanía en el contexto de residencias:  Nicolás Amaro, Seba Calfuqueo, Agencia de Borde, Andrea Galano, Claudia Müller, Margarita Talep, Mark IJzerman y  Sébastien Robert.

En las jornadas que siguieron a la inauguración de la exposición, los miembros de Gala se reunieron en Bosque Pehuén, área bajo protección de nuestra fundación y laboratorio al aire libre que acoge residencias artísticas, investigaciones transdisciplinarias y actividades educativas. Hasta el 7 de diciembre los artistas e investigadores agrupados en colectivos, tales como FIBRA, Platohedro, Cocina CoLaboratorio, Moss Piglets, LAB Verde y otros, participaron de caminatas guiadas por el equipo de conservación de FMA, asambleas participativas, talleres dirigidos por las organizaciones participantes, lecturas y experiencias de mediación artística y científica guiadas por el equipo de aprendizajes de nuestra fundación, así como por miembros de los colectivos que forman parte de Gala. 

Maya Errázuriz, directora de arte y publicaciones de nuestra fundación, describió la experiencia como “transformativa” y agregó que, de alguna manera, el tiempo se detuvo para posibilitar un intercambio de percepciones y metodologías de participantes de diferentes territorios –principalmente de Latinoamérica–, que comparten inquietudes, una sensibilidad común y un compañerismo, más allá de lógicas de competitividad o productividad”. En este sentido, profundizó, Galafest conformó un espacio amable de conexión presencial en un entorno natural. Asimismo, expresó que se trató de un entorno de cuidado “desde una perspectiva solidaria de quienes trabajan en el sector de arte y cultura”. 

Sobre las temáticas abordadas en el programa, Errázuriz relevó las metáforas en torno al micelio y la necesidad de elaborar nuevas maneras de concebir el colapso, la muerte y la destrucción, “no como un fin, sino como partes del proceso que nos llevará a generar futuras proyecciones”. Por otro lado, destacó el ímpetu por desarrollar prácticas de integración intergeneracional y diversa, así como instancias de lectura que se realizaron alrededor del fuego, contexto que propició la reflexiones sobre el ecofeminismo, la importancia de lo biocultural, generar espacios de cuidados, entre otros asuntos que se producen en conexión con la naturaleza, y que permiten potenciar prácticas de activismo, arte y sanación. 

Desde Gala, en tanto, Yasmine Ostendorf-Rodríguez, valoró la experiencia de aprendizaje con personas de todo el mundo, en términos de que, aún cuando todos trabajen en campos muy similares, enfrentan desafíos diferentes. “La pregunta fundamental que se generó es cómo podemos ayudarnos mutuamente ante estos desafíos y cuánto podemos aprender unos de otros, a pesar de nuestras diferencias”, señaló. Al respecto, agregó que un aspecto central para aproximarse a la elaboración de respuestas es trabajar de manera transdisciplinaria y desde múltiples veredas, involucrando arte, ciencia, activismo y política. 

Asimismo, Ostendorf-Rodríguez manifestó la importancia de desarrollar lenguajes de manera colaborativa, pues “al adentrarnos en distintas disciplinas necesitamos aprender vocabularios específicos y comprender códigos que abarcan aspectos culturales, comportamentales y percepciones del territorio”. En esta línea, aseguró que Galafest permitió establecer un intercambio “realmente enriquecedor, ya que las personas compartieron estrategias, experiencias y aprendizajes, brindando beneficios significativos para todo el grupo”. Cabe destacar que en la jornada de cierre de Galafest, la fundadora de Gala presentó su libro Let’s become fungal!, publicación que reúne lecciones del reino fungi basadas en conversaciones con comunidades indígenas, curadores, feministas, artísticas y micólogos/as.

Por su parte, Olaf Boswikj, co-fundador de Valley of the Possible, manifestó que “experimentar el apoyo de la red y percibir que  estamos alineados trabajando con objetivos y desafíos en común, es fundamental para tejer las redes de colaboración”. Así, para Boswikj, Gala representa un espacio donde las experiencias, conocimientos y sabiduría se comparten de manera abierta y libre, características que conforman “una colaboración única con un enfoque de pensamiento ecológico”. 

El representante de VOP destacó además, la importancia de observar la recepción y resonancia del público ante la labor artístico-investigativa generada en contextos de residencias, en alusión a la exposición presentada en la UFRO. Al respecto, manifestó que entre los temas abordados por los artistas, confluyen rutas para seguir pensando sobre la deforestación en la Araucanía Andina, la pérdida de la biodiversidad y los monocultivos.   Por otro lado, remarcó la necesidad de articular planteamientos sobre pensamiento decolonial situado en un territorio complejo como es La Araucanía, tema que  fue abordado por el académico y residente de VOP, Milton Almonacid y que reunió a los participantes de Gala en una discusión enriquecida por los diversos contextos culturales de cada miembro de la red.  

Finalmente, Juan Ferrer, director del Museo del Hongo, expresó su esperanza en relación con dar continuidad a los temas y vínculos fortalecidos en Galafest, “donde la conexión fue esencial, y donde ha sido crucial involucrarse activamente. Estoy agradecido por esta experiencia y, además, me siento profundamente inspirado”, expresó. Sobre los diálogos y saberes compartidos, por otro lado, Ferrer enfatizó en que el conocimiento se adquiere por la experiencia, siendo el festival una instancia nutritiva para representar y dar a conocer de forma colectiva las maneras de trabajar que se han gestado al alero de una red compuesta por más de cincuenta socios en todo el mundo.

galafest 2023