(Español) Cerca de 150 personas participaron en Poligonal Nº2: Diálogos de creatividad + acción social por el planeta.

(Español) Este encuentro interdisciplinar permitió a los participantes reflexionar y aprender desde diversas miradas e iniciativas sobre la búsqueda de transformación frente a la crisis socioambiental que enfrentamos.

(Español) Este foro internacional realizado el 3 de diciembre en el Centro de Extensión del Instituto Nacional comenzó con la charla de Paul Rosero Contreras y la proyección de su video Purple Haze. Este artista ecuatoriano explicó algunos de sus proyectos en los que mezcla arte y biología. Uno de ellos fue ¡Arriba!, el trabajo de arte e investigación con el cual participó en la 57° edición de la Bienal de Venecia, en el pabellón Antártida.

De acuerdo a Rosero, esta obra propone la posibilidad futurista de cultivar plantas tropicales en la Antártida, pues ubicó un árbol de cacao contenido en una cápsula climatizada en lo alto del glaciar de Bahía Paraíso de la Antártida (existente hace cinco mil años). Así, dos elementos naturales muy diferentes se unen para producir imágenes que dan cuenta de una nueva forma de cultivo después de un cataclismo ambiental, como también de un juego del tiempo, donde pasado y futuro se mezclan en el presente.

Asimismo, Rosero hizo referencia al concepto de naturaleza como una construcción social e hizo reflexionar a los asistentes de Poligonal Nº2  sobre cómo hemos ido moldeando el entorno a nuestro servicio. Mostró el ejemplo de Galápagos y cómo en el pasado se mataban los animales de ese territorio, sin embargo subrayó,  hoy continuamos haciendo lo mismo de otra manera, tal como sucede con la creación de gusanos genéticamente modificados para la fabricación de seda. Así, dijo “nuevamente utilizamos el medio ambiente al servicio de la humanidad”.

Junto a lo anterior, este artista destacó la importancia del trabajo interdisciplinario en contextos comunitarios, donde se une arte, biología, química y diseño.  En este sentido, comentó acerca de otros proyectos en los que participa, tales como la experimentación con biomateriales de cáscaras de naranja y yuca. Con este último,  mujeres de la selva están probando hacer sus propios recursos, comentó.

Posteriormente, se desarrolló un diálogo moderado por la ilustradora botánica Geraldine Mackinnon, en el que participaron el artista danés Jacob Kirkegaard, Catalina Amigo, integrante de la Red de Pobreza Energética y Andrés Briceño, Director Ejecutivo del Fab Lab Santiago.

Los panelistas coincidieron en que actualmente enfrentamos una crisis socioambiental ante la que requerimos un proceso de transformación profundo. Por su parte, Andrés Briceño destacó que se muestra optimista de Latinoamérica como un territorio en el que están surgiendo muchos espacios que vinculan la innovación con la comunidad, basados en la experimentación y el hacer. Asimismo, agregó que el mundo puramente racional no está preparado para enfrentar lo que viene y en este sentido, el equivocarse, explorar y encontrar otros modos de hacer las cosas, es fundamental para los desafíos que estamos viviendo.

Los panelistas también coincidieron en la importancia de no valorar una disciplina sobre otra, pues los problemas sociales y climáticos que vivimos requieren de múltiples miradas, que desde la fusión de perspectivas lleguen a soluciones innovadoras.  Catalina amigo ejemplificó esta tendencia de trabajo transdisciplinar, con la Red de Pobreza Energética, plataforma de colaboración que reúne a diversos integrantes, organizaciones (empresas, gobierno y sociedad civil) y a la academia para abordar el tema de la pobreza energética en Chile y Latinoamérica.

Al mismo tiempo, esta antropóloga experta es problemáticas socioambientales manifestó la importancia que tiene la forma en cómo se comunica el conocimiento científico para que a la población le haga sentido.  Además, recalcó la urgencia de educar a los estudiantes para que sean capaces de trabajar de manera transdisciplinar. Es muy importante entender los límites de la ciencia y asegurar que todas las áreas son fundamentales en la construcción de conocimiento, sostuvo Catalina Amigo.

Por su parte, Jacob Kirkegaard enfatizó que el arte y la ciencia tienen bastante en común, ambas trabajan en torno a una pregunta y en base a investigación, sin embargo, el arte se ocupa del proceso y no de encontrar una respuesta.

A su vez, este artista explicó su visión de cómo a través del sonido podemos conectarnos a cosas o situaciones que de otro modo no sería posible. Por ejemplo, al sentir las vibraciones de un basural, estamos conectando con ese espacio e ingresando en él de alguna forma.  Asimismo, rescató la riqueza de los sonidos: “Nadie puede decir a otra persona cómo escuchar, pero muchas veces estamos acostumbrados a que nos digan qué pensar.  Los sonidos hablan por sí solos. El diálogo entre tú y los sonidos no tiene intermediarios”, manifestó  Kirkegaard.

Posteriormente, Jacob Kirkegaard realizó la performance sonora “Isfald” sobre el derretimiento de glaciares, así los asistentes pudieron escuchar y conectarse con los sonidos de este problema ambiental.

Finalmente,  los asistentes realizaron preguntas a los panelistas, con lo cual se aclararon dudas y se profundizó en los temas que generaron mayor interés.

Cabe destacar, que este foro organizado por Fundación Mar Adentro, contó con la colaboración de diversas organizaciones, entre ellas: Art of Change 21 (que nace en la COP21 París), Schneider Foundation, Fab Lab Santiago, Fundación Tajamar y Revista Endémico. 


04/12/2019