Una casa-museo en una isla indómita de Tierra del Fuego: un viaje de arte y ciencia que comenzó hace 20 años

Jerarquías desestabilizadas por la fuerza de la naturaleza

La experiencia en Puerto Yartou es muy poderosa. Hay momentos del día en que si sales, el viento sopla tan fuerte que te corta la respiración, tardes en que empieza a granizar en la mitad de un día soleado, o mañanas en que una lluvia pequeña transforma todo en barro. La supuesta jerarquía humano-naturaleza aquí se borra, ya que estás a merced de la fuerza de los procesos naturales y eso puede hacer que se replanteen tus paradigmas.

Este es un lugar para transformar nuestra perspectiva en cuanto al poder de la especie humana sobre la naturaleza. Una vez que entiendes eso, cambia la forma de explorar este paisaje al que normalmente se accede en auto desde la pampa, donde abundan los campos extensos de vegetación baja, hasta llegar a un frondoso bosque subantártico en su mayoría del género Nothofagus: coihues, lengas y ñirres se instalan en un camino habitado también por canelos, ciruelillos y chilcos, entre otros. Delfines y ballenas que transitan entre Punta Arenas y Porvenir son otros de los seres que acompañan el viaje hasta la isla.

A partir de estos encuentros con la naturaleza comienzan a aflorar las preguntas, las exploraciones transdisciplinarias y las narrativas. Ha sido complejo construir relatos en torno a este territorio, sin embargo, gracias al pensamiento que surge del arte contemporáneo se han movilizado contenidos históricos que dialogan con disciplinas como la filosofía, la ética y la ciencia.

Desde una visión más actual, se han introducido miradas decoloniales sobre hechos que no deben volver a ocurrir convocando al pensamiento crítico para ver qué es necesario cambiar de acuerdo a las nociones de museo, colección o cultura, y también qué debemos cuestionar con intención de construir un presente y futuro de manera más conscientes, a través de lo que hacemos como institución y como artistas

El desafío de la gestión cultural en zonas extremas

Referencias:

[1] Desde Chile, las artistas Seba Calfuqueo y Valentina Serrati, la micóloga Patricia Silva Flores y la curadora Maria Luisa Murillo de CAB Patagonia; desde Brasil, el artista Jorgge Mena Barreto, la micóloga Ju Simon y la curadora es Lilian Fraiji de LABVerde; desde Suiza la artista Maya Minder, la curadora es Irene Hediger de Artist-in-labs de la Universidad de las Artes de Zurich y Margaux Schwab, directora del proyecto Food Culture Days, junto con los micólogos Martina Peter y Benjamin Dophin de WSL, instituto suizo de investigación científica.

[2] Encuentro realizado en diciembre de 2023 en Bosque Pehuén, área protegida por Fundación Mar Adentro, ubicada en La Araucanía andina. Este espacio acogió intercambios metodológicos, diálogos, lecturas, caminatas y creaciones colaborativas.

María Luisa Murillo

 María Luisa Murillo es artista, fotógrafa y gestora cultural. Licenciada en Artes de la Universidad Católica. Directora de Arte y Proyectos de la Casa-Museo Alberto Baeriswyl de Tierra del Fuego y de la Residencia de Arte, Ciencias y Humanidades CAB.

Su trabajo se basa en el problema de la memoria y el habitar de lo humano. Desde el año 2009 su investigación se centra en el territorio de Patagonia y Tierra del Fuego, en donde además de llevar adelante su proyecto museológico, ha retratado el paisaje humano y más que humano de aquellas tierras australes. Ha expuesto su obra tanto en Chile como en el extranjero, entre ellos, Centro Cultural Palacio de la Moneda, Museo de Artes Visuales, Galería XS, Centro de Cultural Contemporánea de Barcelona CCCB y Fundación Kadist Paris, East Asia Contemporary Art Shangay, y ha participado de Ferias como CHACO y ARTEBA.