La trampa de los recursos naturales: ¿cómo evitarla?

Cristián Ducoing, historiador e investigador en sostenibilidad

Hace cerca de 30 años fue publicado el libro Trayectorias divergentes, editado por Patricio Meller y Magnus Blömstrom. En ese volumen, autores latinoamericanos y escandinavos compararon las divergentes tendencias en el largo plazo de ambos grupos de países. Uno de los factores identificados en las razones de la divergencia fueron los recursos naturales. El manejo de los mismos ha tenido influencia decisiva en los patrones de desarrollo en Escandinavia y Latinoamérica.

En esa misma lógica, y tomando el testimonio de aquel innovador estudio de los 90’s, junto a José Peres-Cajías publicamos recientemente Natural Resources and Divergence. A Comparison of Andean and Nordic Trajectories (Ducoing & Peres-Cajías, 2021), libro en el que buscamos ahondar en el rol de los recursos naturales en el desarrollo desde una perspectiva contemporánea y de largo plazo. Este libro, y el proyecto que lo inspiró, intenta encontrar las razones de por qué los países nórdicos lograron transitar desde economías basadas en los recursos naturales a modelos de desarrollo sustentable admirados a nivel mundial, mientras que, en el mismo período, los países andinos, representados por Chile, Perú y Bolivia, mantuvieron una enorme dependencia de la explotación de los productos del subsuelo (con la deforestación y daño medioambiental que aquello implica) para mantener tasas de crecimiento mediocres.

¿Qué sucedió? ¿Por qué Bolivia, Chile y Perú se distanciaron en términos relativos de los países nórdicos? Y sobre todo: ¿qué se puede hacer para enmendar el rumbo?

A principios del siglo XX, la dependencia de los recursos naturales, medida en términos de porcentaje de los mismos en el total de exportación, era de más del 90% en el caso de Bolivia, entre el 80-90% en el caso de Chile, y en Perú, producto de la Guerra del Pacífico y la pérdida de los recursos salitreros, no llegaba al 40%. En los albores de la Segunda Guerra Mundial, la dependencia de Chile y Bolivia se mantuvo casi en las mismas cifras y la de Perú empezó a subir paulatinamente, llegando al 60%. Esta dependencia no sólo se manifestó en términos de exportación, si no también se tradujo en un aumento de la participación de las rentas de los recursos naturales en los ingresos fiscales, exponiendo a los países andinos a las fluctuaciones de los precios de los commodities, más volátiles y dependientes que los precios de los bienes industriales. Un ejemplo claro de esta situación es Chile, al que su extrema dependencia del salitre le significó que más del 50% de los ingresos de la hacienda pública provinieran de los recursos naturales durante el periodo 1890–1920 (Peres-Cajías et al., 2020). La Primera Guerra Mundial, y el consecuente reemplazo de los nitratos naturales por los sintéticos, comenzó una crisis que terminó definitivamente con la industria y su relevancia para el país en 1929, cuando la gran depresión y sus efectos sobre el comercio internacional se dejaron sentir fuertemente en Chile.

Como vemos, las economías andinas mantuvieron su dependencia de los recursos naturales en cifras elevadas durante largos periodos de tiempo. En el caso de Chile, la dependencia extrema del salitre fue reemplazada paulatinamente por el nuevo ciclo del cobre, sustentado en la inversión extranjera durante las primeras décadas del siglo XX. Así, el ciclo del salitre fue reemplazado por este nuevo “sueldo” de Chile. Además de las evidentes consecuencias medioambientales que ha tenido la explotación del mineral rojo, hay un elemento que varias veces ha sido pasado por alto, que es la reinversión de las rentas de los recursos naturales en actividades productivas o en capital, ya sea físico o humano. Los recursos naturales no renovables son explotados por la generación actual sin la opinión de la generación futura, lo que origina un problema moral que debe ser resarcido (esto ser deriva de la llamada ley de (Hartwick, 1977)). La forma de reparar este daño es a través de la reinversión, ya sea en capital físico productivo o en inversión en educación, lo que vendría a ser una aproximación a la generación de capital humano.

Durante los últimos años, especialmente desde los acuerdos de París en 2015, ha aumentado la presión por un cambio del sistema productivo, especialmente por uno que respete el medio ambiente y en el que el bienestar de la población sea más equitativo. Los objetivos del desarrollo sostenible de la ONU han priorizado el acceso a energías renovables y, en este ámbito, las economías andinas tienen mucho que decir. La historia nos ha ofrecido innumerables lecciones de cuáles acciones realizar y cuáles no con la explotación de los recursos naturales, y si tuviéramos que resumir en tres puntos las más importantes, de forma modesta, daría tres recomendaciones esenciales para no cometer los mismos errores del pasado:

1. En primer lugar, un marco regulatorio claro, preciso y con objetivos tangibles para la industria de los recursos naturales, establecido y resguardado por un Estado robusto y flexible, que como ente fiscalizador realmente represente los intereses de los ciudadanos y de la sociedad en su conjunto. Este debería ser un punto muy relevante en las discusiones de la Convención Constituyente inaugurada en Chile y para los nuevos gobiernos en Perú y Bolivia.

2. Si la economía verde se transforma en una realidad, también lo debe ser una correcta modernización de las economías extractivas, que generen cadenas de valor complejas hacia adelante y hacia atrás. Los ejemplos de Suecia y Noruega son fundamentales para entender que se pueden extraer los recursos naturales y, a la vez, crecer en bienestar.

3. Una reinversión de las rentas producidas por la minería (y otras actividades extractivas) en biodiversidad, infraestructura y capital humano. La explotación de recursos no renovables debe crear bienestar a futuro y especialmente para las nuevas generaciones.

Las economías andinas tienen una oportunidad histórica de cambiar el futuro con las enseñanzas de la historia económica. La llamada trampa de los recursos naturales es un hecho comprobable en la historia de muchos países, pero, por suerte, hoy tenemos la gran oportunidad de evitarla.

Referencias
Blum, M., Ducoing, C. C., & McLaughlin, E. (2017). A Sustainable Century? Genuine Savings in Developing and Developed Countries, 1900 – 2000. In K. Hamilton & C. Hepburn (Eds.), Oxford Scholarship Online (Vol. 1). Oxford Univ Pr. https://doi.org/10.1093/oso/9780198803720.003.0005

Ducoing, C., & Peres-Cajías, J. (2021). Natural Resources and Divergence: A Comparison of Andean and Nordic Trajectories. In Palgrave Studies in Economic History. Palgrave Macmillan. https://doi.org/10.1007/978-3-030-71044-6

Hartwick, J. (1977). Intergenerational equity and the investing of rents from exhaustible resources. The American Economic Review. http://www.jstor.org/stable/1828079

Lindmark, M., & Acar, S. (2013). Sustainability in the making? A historical estimate of Swedish sustainable and unsustainable development 1850–2000. Ecological Economics, 86, 176–187. https://doi.org/10.1016/j.ecolecon.2012.06.021

Peres-Cajías, J., Torregrosa-Hetland, S., & Ducoing, C. (2020). Resource abundance and public finances in five peripheral economies, 1850-1939 (Lund Papers in Economic History: General Issues). https://portal.research.lu.se/portal/sv/publications/resource-abundance-and-public-finances-in-five-peripheral-economies-18501939(6e6b199f-311a-4382-82ad-ba3ab55570d9).html


Cristián Ducoing es investigador del Departamento de Historia Económica de la Universidad de Lund. Se licenció en Historia en la Universidad de Chile y completó su Doctorado en Historia Económica en la Universidad de Barcelona. Ha trabajado como investigador y docente en la Universidad Pompeu Fabra, Universidad de Valparaíso y Universidad de Umeå. Sus áreas de trabajo son los recursos naturales y el desarrollo, las cuentas nacionales históricas y la sostenibilidad. Su investigación ha sido publicada en Scandinavian Economic History Research, Sustainability, Australian Economic History Review, entre otras revistas internacionales. Ha sido autor de más de 20 capítulos de libros y ha obtenido financiación en organismos públicos y privados de financiación de la investigación. Actualmente, es líder del proyecto «Ahorros genuinos como medida de desarrollo sustentable. Hacia un reemplazo del Producto Interno Bruto» financiado por Riksbankens Jubileumsfond.

El collage fue realizado por María José Garcés @grietavisualcollage