La planificación sustentable proyecta un desarrollo integral e impulsa acciones que garantizan y apoyan la capacidad de la sociedad y del medio ambiente de interactuar en forma equilibrada considerando los recursos económicos, culturales y naturales.

El desarrollo sustentable incorpora los patrones ecológicos y de integración social en la planificación territorial como cimiento para el impulso de ciudades justas y equitativas. Es un concepto de proyección y diseño que enfatiza los beneficios del ecosistema y genera iniciativas de protección destinadas a preservar el medio ambiente con un manejo eficiente y apropiado, considerando las necesidades a corto y largo plazo.

Los principios de manejo sustentable se basan en el uso de materiales en forma eficiente, limitar los residuos, promover energías renovables, reducir el impacto negativo en el aire, agua, suelos y vegetación, y mejorar los ciclos naturales.

La planificación, según este esquema, compromete el presente y el futuro de la conservación, promueve la responsabilidad ciudadana en la protección de la biodiversidad y difunde su valor biológico, social y cultural.