Cada año se recolectan en Hiroshima las semillas de algunos de los 170 árboles que sobrevivieron a la bomba nuclear de 1945. Estas semillas se han enviado a casi treinta países, y desde 2012 han germinado y crecido en el Jardín Botánico de la Universidad Austral de Chile, en Valdivia. A partir de esta iniciativa, generamos una plataforma digital con actividades educativas, legadoverde.cl

Ilustraciones de Catalina Bu

El sitio web legadoverde.cl propone actividades para niños entre 6 y 12 años, además de guías docentes para sus profesores o apoderados. Ellas enseñan sobre la paz a través de la naturaleza y proponen la creatividad para comprender los procesos históricos, desarrollar la empatía y vincular lo humano con el medio ambiente. La gráfica fue realizada por la ilustradora chilena Catalina Bu, quien trabajó con figuras amigables y cercanas.

El equipo de proyectos de FMA desarrolló tres talleres diferentes. “El viaje inexplorado de una planta” propone a los estudiantes imaginar, dibujar y luego escribir la aventura de salvar una planta y llevarla a un nuevo lugar –otro país o la luna–, considerando lo necesario para mantener la vida de y las actitudes necesarias para llevar a cabo la travesía. “Historia de una semilla” enseña sobre los aspectos básicos del crecimiento en el mundo vegetal, para que los niños conozcan el proceso de desarrollo de las semillas. “Correspondencia para la paz”, en tanto, es una actividad que desarrolla la empatía y habla de la capacidad humana de sobreponerse ante las dificultades.

Legado Verde Hiroshima es una iniciativa conjunta de Instituto Unitar (United Nations Institute for Training and Research) y la ONG ANT-Hiroshima. Se dedica a propagar en el mundo las semillas de árboles sobrevivientes del bombardeo nuclear de Hiroshima ocurrido el 6 de agosto de 1945, durante la Segunda Guerra Mundial. Ha enviado semillas como embajadoras de paz a más de 27 países: Chile fue uno de seleccionados en 2012, y las semillas quedaron a cargo del Jardín Botánico de la Universidad Austral de Chile. Hoy, convertidas en pequeños árboles, son cuidadas por el equipo de Mylthon Jiménez- Castillo, director científico del Jardín Botánico, y Patricio Torres, del Instituto Ciencias Ambientales y Evolutivas.

Uno de los árboles que crecen en Chile, un Ilex rotunda (­acebo chino), fue enviado al Centro Nacional de Arte Contemporáneo Cerrillos para dar a conocer la iniciativa. Allí lo acompañaron mil grullas de papel, hechas por los mismos visitantes al centro: según cuenta un antiguo relato japonés, quien haga mil grullas de papel –senbazuru– podrá pedirle a una grulla sanar de una enfermedad o tener una larga vida. Se volvieron un símbolo de paz con la historia de Sadako Sasaki (1943-1955), una niña de Hiroshima que le pidió a estas grullas curarse de la leucemia provocada por la radiación nuclear.

Junto a la exhibición del árbol, en el Centro de Arte Contemporáneo Cerrillos se realizaron talleres abiertos y gratuitos, hasta fines de septiembre.

*Un proyecto de Fundación Mar Adentro, con la colaboración de Universidad Austral de Chile, Jardín Botánico UACH, Consejo Nacional de la Cultura y las Arte y Centro de Arte Contemporáneo Cerrillos.

Maya Errázuriz, coordinadora de proyecto de FMA recepcionando planta junto al SAG en Centro Cerrillos Pack de actividades entregadas en lanzamiento de página web Las primeras grullas del senbazuru Beatriz Bustos O., Directora de Arte, Cultura y Educación de FMA junto al Embajador de Japón en Chile y Directora de Centro Cerrillos, Beatriz Salinas en lanzamiento de página web El primer taller de grullas junto a estudiantes de una escuela de Cerrillos Centro Nacional de Arte Contemporáneo Cerrillos