Madeline Hurtado junto a Christian Boltanski en la instalación Animitas

En los últimos años la obra del artista francés Christian Boltanski ha dado un giro desde el trabajo de la memoria hacia la creación de mitos. El artista se ha dedicado a crear instalaciones que quieren ser monumentos permanentes para la humanidad en lugares lejanos. Son obras que dan inicio a un nuevo modo de transmisión a través de ideas y no sólo de objetos.

A los pies del volcán Láscar en los terrenos de la comunidad atacameña de Talabre se encuentra el tercer monumento conceptual para la humanidad realizado por el artista, llamado Animitas: una intervención con cientos de campanas japonesas que se ubican sobre el terreno en relación a un mapa estelar de la noche del nacimiento del artista. En este lugar lejano, bajo el cielo enorme, suenan las campanas con el paso del viento, un sonido que permanece aún cuando nadie lo esté escuchando. La proyección en vivo de esta instalación se vio en el Museo Nacional del Bellas Artes en Santiago, Chile durante la exposición Almas.

La poética de esta instalación se abre hacia el campo de las posibilidades, a un nuevo optimismo que comienza a hacerse presente en el trabajo de Boltanski. Más allá del olvido, a pesar de todo, la transmisión es posible y por ende también lo es la preservación de una vida que alguna vez existió. La instalación, al mismo tiempo, busca crear puentes y unir mundos desde la cultura, estableciendo un vínculo a través del arte con la comunidad atacameña de Talabre. Lo que se ve en el museo es quizás un mito, un lugar lejano con cientos de campanas que funcionan como una imagen, o un latido de corazón que es todo lo que queda al final. Esta relación entre nacimiento y conmemoración a través del sonido refleja el ciclo de la vida, un lugar que el artista visualiza como su propia tumba, y también como la tumba de todos.

Comunidad atacameña de Talabre

Talabre es un pueblo atacameño ubicado a los pies del volcán Láscar a 3.600 metros de altitud. A comienzos de la década de 1980, la población tuvo que trasladarse a este lugar debido a la escasa producción agrícola de Talabre Viejo, donde los habitantes vivían dispersos en las quebradas, y por el riesgo de vivir en una zona que podía ser arrasada por el volcán. Hoy viven entre dos calles paralelas con viviendas de bloques de piedra liparita unidas por cemento a ambos lados, también hay una Escuela y una iglesia.

El pueblo de Talabre

El pueblo de Talabre

Alrededor se disponen 27 familias, y cada casa tiene cerca o detrás su huerto, era , donde cultivan papas, maravillas, maíz, quínoa, alfalfa y hortalizas. También crían llamas y ovejas. Antiguamente habían muchos animales, hasta que llegó una gran sequía que duró por lo menos siete años. Hoy el agua llega a las eras a través de una combinación de canales de regadío y tubos que vienen de vertientes ubicadas en los sectores de Tumbre, y más recientemente, de Salta.

Los talabreños mantienen sus tradiciones comunitarias ancestrales. El 7 de octubre bailan “El Llamero”, en el que forman el símbolo de la estrella, para conmemorar a Nuestra Señora del Rosario, santa patrona del pueblo. También celebran el “Floreamiento” y el “Pago a la Tierra”. Antiguamente, el 1 de agosto se realizaba una ceremonia de “Pago del Volcán Lascar”, la cual se ha recuperado en los últimos años. También persiste la tradición del “Convido”, el pago del agua y de la tierra.

Turismo

A 67 kilómetros al sureste de San Pedro de Atacama por ruta 23 y B-357, Talabre está al borde del camino internacional que va al paso Huaytiquina, hacia Salta, en Argentina, en el sector precordillerano que domina el volcán Lascar, actualmente en actividad.

Guías locales ofrecen paseos a Talabre Viejo , el pueblo abandonado casi intacto, y a Quebrada de Kezala , con gran cantidad de petroglifos de llamas, aves, felinos, zorros, y figuras antropomorfas. También se sube al cráter del Láscar –“lengua de fuego” en idioma kunza–, a 5.592 metros.

Contactos

Turismo: Sotero Armella, celular 57852649, quien enlaza con los guías Ericson Bautista, Silvio Soza, Antonio Mondaca. Cada hora de guía cuesta $4.000. La entrada a Quebrada de Kezala cuesta $2.500, con aviso previo al mismo celular. Luis Soza, celular 87225637.
Alojamiento y comida: Hostal Huaytiquina (alojamiento y comida por $30.000 diarios). Sra. Elisa Soza, cel. 75810765
Artesanías: Antonia Mondaca, cel. 95188823, Lidia Soza, cel. 65961586, Carmela Armella, cel. 90779098, Ericson Bautista, cel. 56343806

Camino a Talabre El camino que conduce Talabre Proceso de montaje de Animitas, fotografía de Pedro Valenzuela Proceso de instalación de Animitas, Fotografía de Josefina Fueyo Proceso de instalación de Animitas Proceso de instalación de Animitas Miembros de la comunidad de Talabre participando activamente del montaje, fotografía de Pedro Valenzuela Miembros de la comunidad de Talabre participando activamente del montaje Miembros de la comunidad de Talabre participando activamente del montaje Proceso de instalación de Animitas Proceso de instalación de Animitas, fotografía de Pedro Valenzuela Proceso de instalación de Animitas, fotografía de Pedro Valenzuela Ceremonía Sandra Berna, Alcaldesa de San Pedro de Atacama, Beatriz Bustos, curadora del proyecto y Christian Boltanski Animitas de Christian Boltanski, fotografía de Pedro Valenzuela Animitas, Christian Boltanski Animitas de Christian Boltanski, fotografía de Pedro Valenzuela Talabre desde lejos